sábado, 9 de marzo de 2013

"SALUD: Ayuna. Un mal para los músculos."

Es muy común ver personas pasar largos períodos sin alimentarse intentando reducir la grasa corporal. Al contrario, este comportamiento hace que el organismo comprometa las proteínas corporales (masa magra), preservando la grasa corporal. Además, algunos crédulos de la "terapia del ayuno" usan esta maniobra anticipando la actividad física, lo que aumenta el riesgo de la salud.

El ayuno es una instancia alimentaria que ocurre rutinariamente en la alimentación. Generalmente el ayuno se produce durante el periodo de sueño. Este periodo denominado ayuno nocturno favorece la ingestión rápida de alimentos en la mañana, sobre todo los ricos en carbohidratos. Esto ocurre, pues al dormir la demanda energética del sistema nervioso central es mantenida con las reservas hepáticas. Estas a su vez amanecen bastante comprometidas.

En forma contraproducente, al despertar y sin tomar una comida con alimentos ricos en carbohidratos, algunas personas se ponen un pantaloncito, zapatos deportivos, camiseta y salen a realizar un ejercicio intenso o prolongado. En esa situación donde las reservas están comprometidas, al contraer la musculatura se tiene como consecuencia la reducción de la glucosa sanguínea hasta concentraciones muy bajas. Esta maniobra puede resultar en una pérdida momentánea de la consciencia (desmayo) pudiendo tener consecuencias más graves.

Consejos prácticos
El punto más interesante es que el cuerpo transforma las proteínas corporales en glucosa. Así en el intento de adelgazar haciendo ejercicios en ayuno se está perdiendo masa magra, es decir, en la práctica se estará subiendo de peso. Algunas indicaciones pueden ayudar aquellos que tienen en el periodo de la mañana su mejor o única oportunidad de ejercicio:

Consumir alimentos como tostadas, pan, barrotes de cereales, antes del ejercicio. Así una pequeña parte de la glucosa consumida en la actividad estará siendo suministrada por esta comida. A pesar de que las grasas suministran más energía que los carbohidratos (azúcares) el organismo prefiere buscar primero la energía en el azúcar, porque la desintegración metabólica de la grasa es más lenta y porque ella es exclusivamente dependiente de la presencia de oxígeno ( ya que el azúcar también suministra energía sin oxígeno ). Después de aproximadamente 20 minutos de ejercicios aeróbicos la grasa también pasa a suministrar su parte energética para la realización de los ejercicios. En treinta minutos, la contribución del carbohidrato y de grasa en la producción de energía es semejante. De ahí en adelante, la grasa pasa a ser progresivamente gastada. Esos límites de tiempo son particularmente importantes cuando se realiza una actividad aeróbica como coadyuvante en el proceso de adelgazamiento, que por lo tanto, exige siempre más de media hora de ejercicios de cada sesión.

0 comentarios:

Publicar un comentario